miércoles, enero 21, 2026
--EL BONITO CUENTO DE UN SEÑOR--
-...Y estaba yo entrenando al Rayo Vallecánido, que era un equipo formado por perros y que en broma llamábamos rayer levercusen por haber mayoría de dobermans, cuando aparecieron varios ángeles celestiales en un helicóptero apache, lo cual me vino de perlas porque aproveché la ocasión para preguntarles cuál era la diferencia entre ángeles y arcángeles, algo que siempre me había intrigado, y ellos me dijeron que los ángeles son de California y que los arcángeles a lo mejor serían de Arkansas, pero que como no lo sabían seguro, en caso de llegar a pleito sería su palabra contra la mía, y lo recuerdo como si fuera hoy porque antes de irme a dormir había tapado todos los desagües de la casa, fregaderos, lavabos y bañera, ya que a veces, sobre todo cuando llueve mucho o hace viento, por las cañerías entran olores del sistema de cloacas y alcantarillado del ayuntamiento y cuando te levantas toda la casa huele a pocilga, por eso deduje que era o cinco de marzo o doce de agosto, porque estaba seguro de que era una fecha del calendario y porque siempre pasa lo mismo, que cuando trasteas con yesos y cementos, a nada que hagas y aunque te pongas guantes, la piel de las manos se reseca una barbaridad y tienes que recurrir a la crema neutrogena, o a la barra de cacao labial si has chupado el mortero, y ahora la verdad es que hay pocos trajes que me sienten bien, o por la edad o por la complexión física, ya que tengo un hombro más alto que otro y el abdomen más prominente por la barriga que por la columna vertebral, o sea que digamos que mi figura es un poco más simétrica vista de frente que de perfil, ¿entiende a qué me refiero?
-¿Qué? Oh, cuánto lo siento, ¿me lo podría repetir?
------------------------------
