lunes, junio 17, 2024
--ZIRI PANDRULLO Y SUS PROBLEMAS CON LA CREACIÓN--
El Sumo Maestro, Sabio, Profeta y Demiurgo por la Universidad Complutense a Distancia, Ziri Pandrullo, entró en estado de consternación cuando le empezaron a salir en el Facebook montones y montones de vídeos de la vida salvaje en el Serengueti y alrededores. Principalmente de hienas contra leones y leones contra hienas. Tanta violencia, tanta crueldad y tanto dolor, le llenaron de angustia.
Y estuvo pensando que debía resolver eso. (Conviene aclarar que Ziri ya se encontró la Creación hecha, y pasa como cuando compras una casa de segunda mano: que hay cosas que te valen como están y otras que te parecen una mierda y necesitan reforma).
Así pues, se fue a hablar con los animales.
-Hola, león.
-Hola, Gran Ziri. ¿A qué debo el honor?
-Verás, amigo, estoy muy triste por la relación que tenéis los de tu especie con las hienas. Lleváis desde siempre matándoos a lo bestia. No tenéis un minuto de paz. Si cuando te echas una siesta despiertas con un puñado de hienas a tu alrededor, te espera una muerte horrenda. Y da igual que cuando pilles a una sola te la cargues, o te cepilles a sus cachorros, pues ellas también matan a tus pequeños a la menor ocasión. Pero, bueno, a ver, qué te voy a contar que tú no sepas. Y es que al final unos y otras ni siquiera formáis parte de vuestra dieta. Sólo es por competencia.
Después de esa charla y siguiendo su ronda de negociaciones, Ziri Pandrullo se reunió con la reina hiena y le explicó lo mismo que al león.
-Hola, hiena.
-Hola, Gran Ziri. ¿Qué te trae por aquí?
-Verás, he hablado con el león y le he propuesto un pacto de no agresión entre vosotros. Es absurdo que os comportéis como sicarios y lo único que consigáis es muerte y más muerte. No hay familia de hienas que no cuente con algún miembro asesinado por leones, ni hay león que no tenga en la suya muertos por emboscada de hienas. Siempre estáis en la misma casilla. No avanzáis. Es un ensañamiento ridículo que no conduce a nada en absoluto.
Y finalmente, Ziri, el líder del conocimiento, el mago del raciocinio, el as de la sabiduría, el genio de las botellas, se fue a hablar con la jefa de las gacelas.
-Hola, gacela.
-Hola, Gran Ziri, ¿Qué se te ofrece?
-Esto, oye, una cosa: Las gacelas, más deprisa de lo que corréis ya no podéis correr, ¿verdad?