martes, diciembre 23, 2008

 

-DIC. 2008- CIERRE DE EJERCICIO-

http://teaserland.com/festival/ARTE-Y-RIGOR.html
Haciendo balance del año que expira, veo que si hay algo destacable en todo lo publicado en este blog, es el rigor. Un escrúpulo quasi patológico por el rigor. Contraste de datos. Documentación. Pensamiento puro. Minuciosidad.
Es un frontal rechazo a la improvisación. Consecuencia.
Ser consecuente tiene muchas consecuencias. Ser cineasta también, porque todas las películas suelen ser consecuencias. Y hay secuencias mejores o peores, ya se sabe, pero si son filmadas con seriedad, al final puede el autor poner el letrero de Fin, satisfecho de haber cumplido con su deber.
Ayer me fui a hacer una limpieza de piños al odontólogo.
La operaria de tal limpieza me hizo daño en numerosas ocasiones.
Y me pedía perdón cada dos por tres.
Cuando terminó de hacerme polvo y me sacó el tubo extractor de las fauces y por fin pude hablar, tuvimos una interesante conversación.
-¿Me has hecho daño deliberadamente? ¿Querías destrozarme la boca, oh, bella sanitaria dental?
-¡No, claro que no, señor! ¡Ha sido sin querer! Es que tenía usted los piños peor que el suelo de una discoteca.
-Pues mal hecho. No eres consecuente.
-¿?
-Si no querías hacerme daño y lo has hecho, no has alcanzado tu objetivo y por tanto la has cagado. En cambio si hubieses empezado tu labor con la intención de torturarme, tu faena tendríamos que considerarla un éxito rotundo. Es una cuestión de consecuencia. No has sido consecuente y por tanto no te pago hasta que no vuelvas a colocar todas mis encías exactamente donde estaban.

Entonces entró en la consulta un Papa Noel callejero con una bolsa de caramelos instándonos a ser felices a toque de campanilla. Nos cambió el rollo. Nuestras caras sonrieron y la chica ruborizada me cogió la mano y la llevó a su pecho.
-¿Ve cómo late de amor? Otro día seré consecuente con usted, se lo juro.
-Yo también lo siento, cariño. Soy tan perfeccionista que a veces olvido que estamos en Navidad. Amémonos si eso hasta que llegue el nuevo año.

Comments:
La gente con mucho escrúpulo por el rigor lo que tiene es el rigor mortis en vida.

¡Feliz navidad de mierda, amiguitos!
 
Ole! Peazo espíritu.
 
Felicite a su descendencia de mi parte, Deker.
 
Hecho.
Y usted a su ascendencia de la mía, Morsa.
 
Mi ascendencia no sabe de usted, Deker. Es posible que no entendieran qué hago aquí, y es seguro que no entenderían lo que digo. De modo que sí, yo también llevo una doble vida aquí, pero es precisamente eso lo que hace que esto valga la pena. Aquí no estoy atado a las necesidades protocolarias del día a día.

Pero bueno, ya nos conoceremos todos en el más allá.

Vivan las danesas.
 
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