martes, febrero 17, 2026

 

--EL CASO DEL INSPECTOR GORDON--

 

INSPIRADO EN HECHOS REALES

Aquel viernes habíamos quedado para cenar en mi chalet. Éramos tres parejas de amigos, Betty, Alfred, Harry, Lisa, mi mujer y yo. Todo transcurría tan bien como de costumbre. Mi esposa estaba ya preparando los cafés cuando Harry se levantó para ir al lavabo.

-Hey, Harry -le dije-, no funciona ese lavabo. Se averió la cisterna. Tendrás que usar el de arriba.

-Ok, Sam. No te preocupes, únicamente voy a vaciar la vejiga- bromeó él, soltando una risotada.

Pero cuando regresó noté que su cara ya no estaba tan alegre. Sentí que intentaba disimular y me miraba de forma extraña.

Al levantarnos de la mesa para ponernos cómodos en el salón y tomar unos tragos, me susurró al oído:

-¿Estás bien, Sam?

-Sí, claro. ¿Por qué? ¿Pasa algo?

-No sé. Dímelo tú.

-Hey -les dije a los demás-, Harry y yo vamos un momento al trastero, que quiero enseñarle mi nueva caña.

Una vez a solas, Harry en seguida insistió.

-¿Seguro que no tienes nada que contarme, Sam?

-Maldita sea, Harry. No sé que intentas decirme. Explícate de una vez.

-Sam, Sam, Sam -me dijo poniendo su mano en mi hombro-, nos conocemos de toda la vida, sabes que soy policía, sabes que estoy en estupefacientes... ¿Tengo que decirte algo más?

-Estás consiguiendo ponerme nervioso, Harry.

-Joder, Sam. Cuando he ido al lavabo de arriba he visto sobre el mármol un espejo con restos de polvo blanco. Deja ya de hacerte el tonto, por lo que más quieras. Sabes que no voy a denunciarte, pero dime por qué demonios has caído en eso.

-Es por mis cojones, Harry.

-No le veo la gracia, Sam. Esto es algo muy serio.

-No estoy bromeando, Harry. Es talco. Me han salido hongos en los huevos. Tengo la entrepierna al rojo vivo y me estoy aplicando un talco antimicótico que me recomendaron en la farmacia. El espejo es para poder verme los bajos mientras me lo aplico.

-Bufff. Vaya susto que me has dado, cabronazo -dijo abrazándome.

Y regresamos al salón a tomarnos unos burbons y echarnos unas risas, ya con la normalidad recuperada.

Harry llevaría casi cuarenta años en la policía, veinte de ellos en narcóticos y sería un detective admirado en su comisaría, pero se la colé como a un jodido novato. 




Comments: Publicar un comentario



<< Home

This page is powered by Blogger. Isn't yours?