domingo, febrero 14, 2010

 

--TARRACO--

El lenguaje es la persona. Es decir, no toda, pero forma parte. Como los glúteos, o la nariz y las orejas. Esas cosas que siguen creciéndonos a los viejos cuando ya todo lo demás va en mengua. Me refiero a los dos últimos ejemplos. El culo no les crece a los viejos sino a las viejas. El lenguaje por tanto es como el culo. Proyecta a la persona en sí y a lo que la persona sabe. A veces uno sólo habla de uno. Pero no es necesariamente por egolatría. En numerosos casos es por ignorancia. Las personas suelen hablar de lo que conocen. Por eso nadie o casi nadie habla de coleópteros. Entonces, cuando uno es ignorante en general, no le queda otra que habar de sí mismo o estarse callado. Estarse callado en cierto modo puede resultar enriquecedor. Las más de las veces aburrido. Enriquecerse uno solo por dentro sin airearlo, es una opción. Evadirse de sí mismo, desprenderse de la cutre carcasa que lo soprta, también. Pero si uno se desprende de uno, ¿a través de qué procesará en adelante los acontecimientos que le vengan de otros que no se han evadido de ellos? El lenguaje viene bien para no estarse callado. Cuanto más estudia uno, más le crece el lenguaje. Como los pelos de la nariz de los viejos. No obstante, estudiar en demasía tampoco es bueno. Y si no, que se lo pregunten a alguien que esté de acuerdo con eso. Verás cómo dice que sí. Porque si estudias demasiado, sabes demasiado. Y entonces el lenguaje tiende a esdrujularse y aun a sobreesdrulularse. Valerse únicamente de monosílabos, recorta mucho el campo de proyección de uno mismo. Mas enfermar de sobreesdrujulación es peor si cabe. Cree el sobreesdrújulo que eso le da elegancias y donaires. Pero acaba siendo un fantasma. Y sin morirse ni nada.



Comments:
Amos no me joda, Don Blas, dos semanas esperando su nuevo post y ni una palabra, oiga.

Escriba algo, hombre, que no se le da nada mal.
 
Y puestos a pedir, señor Blas, sabe usted cuánto me gustaban sus viñetas, podría regalarnos con alguna (aún me acuerdo de la del viejo y la flor).

Y cómo ninguna palabra… Dr. Glez. Mena, detrás de la voz en off hay un texto, y tras él el señor Blas, oiga.
 
Besos.
 
Quisses y zenquiu.
 
… que una rosa es una rosa es una rosa...

Ad infinitum. El mantra de la rosa. Y aparece. Sin definirla. Cuánta sensibilidad. Ojalá pudiera.
 
Gracias por la viñeta.
 
Hola qué tal? estuve viendo algunas cosas en tu blog. Trabajo con posicionamiendo web y tengo una propuesta de publicidad : 50 euros cada mes por incertar pequeños links de nuestros anunciantes. Son 50 euros mensuales para cada blog que se registre con nosotros.Es compatible con publicidad de google-
Saludos -comunicate-
 
Lo estudiaré con mi gabinete de asesores, Joaquin. Gracias.
 
¡Por dios, Deker, el negocio de su vida! No lo desaproveche.
 
Sr. Deker, su sabiduría en lo que respecta al lenguaje me deja casi enamorada. El otro día en Cuarto Milenio [sí, qué pasa] había un sobreesdrújulo de esos que usted menciona [Sánchez Dragó], que sacó a relucir, como siempre, su exacerbada sobreesdrujulez.
El vídeo me ha dejado... no sabría yo decirle... creo que me ha terminado de enamorar.
 
Es cierto: me brindan la oportunidad de ser inmensamente rico, y yo con dudas...


El Dragó está en lo sublime, en un estadio mayestático de la sobreesdrujulez.
(Antes de caer en ello, prefiero recomendar la tuneación personal del lenguaje.
Es mejor inventarse una palabra que haber de rebuscarla demasiado. En el segundo caso siempre acaba por notarse; en cambio en el primero, por lo menos percibe el oyente que uno va de cachondeo)
 
Publicar un comentario en la entrada

Links to this post:

Crear un enlace



<< Home

This page is powered by Blogger. Isn't yours?